Semana del 14 al 20 de Septiembre

Tras un buen mes y medio de vacaciones trás la carrera, se nota en las piernas que se pierde algo de ritmo aunque haya salido de vez en cuando a correr un par de kilómetros. En principio, la idea haber hecho más de lo que hice pero un verano especialmente húmedo y la visita de mis amigos del extranjero hizo que me relajase. Pero se acabaron las excusas. Llego la hora de calzarse los tenis y retomar la andadura del maratón tras este parón. Las sensaciones que me dejo la última carrerra fueron esperanzadoras más que buenas, terminé la carrera creyendome que en el futuro podía dar el doble o el triple de lo que había dado hasta ese momento. La semana en cuanto a entrenamientos se puede resumir en:

Tabla Semana 6

El Lunes y Martes, sesiones simples y sin forzar mucho. Objetivo: ir creando la base.

El Jueves fue el día importante y lo dediqué a hacer series. Empezé con un calentamiento a ritmo suave de 3KM para luego realizar las siguientes series: 2×500 a 4:10 min/km, 3×4 intentando acercarme lo máximo posible 4:00 min/km y finalmente 2×200 apretando todo lo que pude, todo ello recuperando aproximadamente un minuto entre cada serie. Quiero expresar mi odio infinito a las series, sobre todo a las últimos, esas en las que son los cojones y no las piernas, las que tiran de ti. Al final, en cuanto a ritmo y frecuencia cardíaca salió lo siguiente.

Entrenamiento 6.1

Y finalmente, el Sábado, casi 6KM a ritmo ya aceptable para seguir creando la base que me permita dentro de 2 o 3 semanas meterle muchísima más intensidad a los entrenamientos.

Me encanta estar de nuevo corriendo y relatandolo aquí, el camino para la Maratón es largo y es fácil perder la motivación. Sin embargo, esto de estar contándolo hace que me centre más en ello. Esta temporada será más dura de lo que esperaba en principio porque tengo que compatibilizar los entrenamientos con el equipo de fútbol, clases de la universidad y de inglés y demás temas que al final de la semana restan mucho tiempo. Espero tomarmelo como una válvula de escape para salir del estrés semanal.

Los totales de la semana han sido los siguientes: 23,09 kilómetros de distancia recorrida en un tiempo de 1:59:27 lo que supone un ritmo medio total de 5:07 km/min. El objetivo de la próxima semana es aumentar el kilometraje, llegando a tener salidas de incluso 10 ó 12 kilómetros. Quedan 170 días.

Dolerá más el arrepentimiento de no haber salido a correr, que tus piernas después de haber corrido.

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I Carrera Urbana Ciudad Puerto de la Cruz

La semana empezaba con la inquietud característica de un niño la noche antes del día de Reyes, pero para mí era mucho más especial ya que era conocedor de que el Sábado competía en la primera carrera que me preparaba seriamente y para más inri, en la primera edición de esta carrera que se celebra en mi ciudad de toda la vida.

Mi idea inicial era realizar tres entrenamientos a lo largo de la semana antes de llegar al día de la carrera: Lunes, Martes y Jueves. Sin embargo, las cosas se torcieron desde el primer entrenamiento y al final salió esto:

Tabla Semana 5

El Lunes, el objetivo era hacer 10 kilómetros a un ritmo que se acercara lo máximo posible a los 5:00 pero sin llegar a forzar. Pero rompí, las sensaciones no fueron buenas desde el principio y quizás el calor y las molestias en las piernas fueron demasiado lastre para la mente. Terminé la sesión dubitativo y en la vuelta a casa mi cabeza empieza a maquinar y empiezo a ver la cosa oscura de cara a la carrera. La bobería se acaba cuando veo el nuevo vídeo de Valentí Sanjuan: medio cuerpo, doble corazón. Energía y motivación para las venas.

El Martes, seguiamos con el plan a pesar del traspiés, el objetivo era realizar 7 kilómetros a ritmo de carrera para acostumbrar al cuerpo al sufrimiento que supone recorrer tantos metros a un ritmo tan exigente para mí Suponía el último entrenamiento serio antes de la carrera ya que el Jueves lo dedicaría a una sesión menos exigente y alguna serie de estiramientos. Pues bien, no solo conseguí realizar el entreno satisfactoriamente sino que lo amplie unos 500 metros y aunque no signifique mucho, subí un segundillo el ritmo planificado. Eso sí, llegue exhausto y medio mareado, pero había matado el temor que nació el día anterior. Estiro y me voy a la cama contento del trabajo realizado… pero no todo en esta vida puede ser color rosa. Sin embargo… ¿qué sería de la vida del runner sin imprevistos?

Amanezco el día siguiente y desde el primer momento mi impresión no es buena, tengo un pequeño pinchazo en el isquiotibial izquierdo, el dichoso isquiotibial izquierdo que tanto tiempo estuve recuperando para la causa. Justo ahora, a 3 días de la carrera que llevo preparando durante el último mes. El sentimiento de rabia me invade pero empiezo a pensar que quizá la culpa es mía por forzar demasiado durante el último entrenamiento, no obstante, intento tranquilizar a la vocecilla que empieza a decirme que abandone la carrera… ¡me niego a no correrla despues de más de 150 kilómetros de entrenamiento en las piernas! Masajes, cremas, hielo y vuelta a empezar es la rutina durante estos tres días. Consulto con mis amigos y todos me dicen que me presenté, no puedo fallarles. Llego al Viernes y el problema sigue ahí, sigo con los masajes en la zona y me voy a dormir cruzando los dedos para que desaparezca el dolor. Y parece funcionar… parcialmente.

Llega el día de la carrera y me despierto mucho mejor de la pierna, aunque sigo notando un pequeño dolor. Soportable. La carrera es las 20:00 para la modalidad de 5KM y cerca de las 21:00 para la modalidad de 10KM. Me lo grabo en la cabeza: 21:00, la hora en que me demostraré a mi mismo que todo este mes ha servido para algo y que esta último recaída del isquiotibial no podrá pararme. Es una sensación rara, cada hora que pasa se incrementan los nervios pero también las ganas de correrla. Me dirijo al lugar la carrera a las 18:00 para recoger la bolsa del corredor con una camisa que no es ni de mi talla, pero bueno, eso no es lo importante. Presento el dorsal, me dan el chip para la zapatilla y me voy a comer algo a un bar cercano a la espera de mi amigo Eduardo. Llega cerca de las 19:00 y el ambiente se empieza a animar: hay un pequeño escenario donde un monitor anima a la gente a bailar y varios stands donde se venden productos deportivos. Más nervios para el cuerpo.

FOTO SALIDA

Comienza la carrera de 5KM y nosotros con la impaciencia de correr. El circuito era de 2.5KM, por lo que cuando los primeros corredores realizan la primera vuelta, empiezó a calentar pensando únicamente en si el isquiotibial resistirá. Falta poco para la salida, un poco de crema y reflex para calentar la zona y ahí me encontraba, cerca de la primera linea. En estos momentos es cuando me acuerdo de la persona que hizó que me interesará esta locura de correr y la que estoy infinitamente agradecido (ella sabe quién es). El hecho es que me encontraba en la brecha y nadie iba a pararse a preguntarme que tal está mi pierna, solo estoy yo y mi cabeza. Preparo el pulsómetro y ¡pum! Casi sin darnos cuenta, ya habíamos recorrido casi 200 metros entre el bullicio de la gente. Qué bonito es correr así.

Durante la primera vuelta nos dejamos influenciar por el ritmo de los que van por delante de nosotros a pesar de que Edu y yo habíamos planificado desde un principio para intentar acabarla en 50 minutos. La primera vuelta la realizamos cerca de los 4:30 min/km y decidimos empezar a bajar un poco para no reventar. Las sensaciones no eran tan malas a pesar del ritmo que llevaba pero sabía que no aguantaría así toda la carrera ni de coña. Edu se me descuelga en la vuelta 2 y yo empiezo a bajar a ritmos cercanos de 4:45 min/km en la segunda y tercera vuelta. A finales de la tercera vuelta ya empiezo a notar como fallan las fuerzas y la última vuelta me da la bienvenida con un maravilloso flato en medio del pecho que lo hace todo más díficil aún. Bajo aún más el ritmo, incluso por encima de los 5:00 min/km pero pienso que un muerto no puede volver a morir así que sigo corriendo preguntandome que hacía yo ahí. Giro la última curva y ya solo quedan por delante mio la última recta de 200 metros. Aprieto todo lo que puedo y me emparejo con un hombre de unos 50 años en el sprint final… hasta que un niño se cruza en mi camino para cruzar la meta con su adorable padre. Puta vida tete, el señor me acaba de humillar pero no estaba triste, acababa de responder mi pregunta: estaba ahí por la sensación de desahogo que significaba cruzar la meta… ¡en 47 minutos! A pesar de toda la paliza he acabado contento y levanto los dos brazos al cruzar la línea de meta. Nada de postureo. Me siento un ganador a pesar de haber quedado en el puesto 130. Empiezo a caminar y me viene el lógico bajón. Voy a por algo de agua, refresco y plátanos que ya no quedan.  Sigo caminando a paso de tortuga e intento estirar pero no lo consigo. Tengo las piernas al límite. Por fin consigo salir de la agitación de corredores hasta encontrarme con mi madre. El que no ha sufrido no sabe nada, no se conoce ni a sí mismo.

Aquí les dejo el enlace a la actividad en Garmin Connect con todos los datos de la carrera pero sin los registros de paso en cada kilómetro por que soy muy inteligente configurando el púlsometro. Además también falta un tramo en la gráfica de las pulsaciones porque se me cayó la banda en medio de la carrera, demostrando otra vez mi inteligencia jajaja.

Correr tan rápido durante tanto tiempo era un sueño para mi hace dos meses pero con trabajo y dedicación lo he conseguido. Muy satisfecho con la carrera, la organización y el ambiente en general que hubo durante todo el día. Con ganas de seguir alcanzando metas, esto ya no se para. Próximo objetivo: la media maratón de Santa Cruz para que la que habrá que currarselo muchísimo más que esta. Pero para el gran objetivo aún quedan 236 días. Y como estoy romántico les dejo con la melodía de este supercrack: Rodriguez – Crucify Your Mind

rodriguez

Semana del 13 al 19 de Julio

Aunque debería haber sido la semana más productiva en cuanto a kilometraje, se ha visto frustada por la segunda parte de las fiestas del pueblo. A pesar de la farra y de la resaca, he tenido tiempo para sacar unos cuantos entrenamientos de los que me siento bastante orgulloso y que me dan cierta confianza para afrontar la carrera del Sábado en el tiempo objetivo. Las sesiones se pueden resumir en el siguiente cuadro:

Tabla Semana 4

Lunes, fútbol de buenas sensaciones y acabando muy bien el partido. El Martes y Miércoles descubrí que el que tiene una buena noche, tendrá casí seguro un mal día y cómo el malestar puede durar dos días. Tocaba recuperarse para afrontar la segunda parte de la semana con optimismo. Suena un poco ingenuo y necio, pero si consigo terminar la carrerra en el tiempo marcado, para mi será doble la satisfacción debido a todas las cervezas acumuladas durante estas dos últimas semanas jaja.

El Jueves, trás un día de playa y la consecuente pesadez en las piernas, decido ir a correr e intentar bajar el ritmo lo máximo posible pero cuando voy por el kilómetro 7 empiezo a sentir como me falta la gasolina, pienso que es por la playa y decido parar. Buen entreno, contento y sin complicaciones.

La chicha de la semana viene el Viernes y Domingo:

En primer lugar, el Viernes, estrenaría mis zapatillas por el Teide, a más de 2000 metros de altitud, con mis amigos Eduardo y Chamorro. Aparcamos en una zona donde habían varios restaurantes y planeamos correr 10km con la esperanza de encontrar una recta bastante llana ya que pensamos que la altura ya es suficiente hándicap. Ilusos. La primera mitad del recorrido en pendiente y solo deseando el momento de llegar a los 5km para voltear y empezar la bajada. Ritmos aceptables a pesar del desnivel. Llegamos al punto de viraje y decidimos que nos merecemos un descanso de casi dos minuto por culpa de la altitud, el desnivel, los 26 grados de temperatura y el aire seco que penetraban los pulmones casi desgarrándolos. Empezamos la bajada y me sorprendo a mi mismo como subo el ritmo a casi los 4:30 min/km, pasar de subida a bajada da la sensación de llevar alas. El dolor y sufrimiento que fuese buena experiencias, orgulloso y con ganas de repetir. Aquí se puede ver mejor la tortura:

Entrenamiento Teide

En segundo lugar, el Domingo: debido a la cercanía de la carrera, decido probarme un poco aunque debido a la masificación de gente que había en las calles, tuve que parar algunos tramos para no arrollar a nadie. Unos seis kilómetros y medio a 5:04 min/km que hubiese llegado a ser menos sin las interrupciones. No acabé tan mal de piernas, por lo que para mí es una inyección mental de cara al Sábado. Pienso que si corrí casi el 70% de la distancia de la carrera a ritmo objetivo, pienso que podría realizarla en el tiempo marcado. Pero no hay que confiarse. La próxima semana toca trabajar duro.

Los totales de esta semana han sido: 3 sesiones de entrenamiento con un kilometraje de 23,68 km a un ritmo medio de 5:22 min/km. Quedan 237 días.

“Sólo aquellos que se arriesgan a ir demasiado lejos pueden descubrir lo lejos que pueden llegar”

Semana del 6 al 12 de Julio

Segunda semana de entreno con muy buen feeling a pesar de los contratiempos que se presentaban tales como exámenes finales y fiestas populares de mi pueblo. Sin el lastre que significaba la sobrecarga de sóleo de la semana pasada, he podido realizar entrenamientos de series y cuestas, bastante sufridos por cierto. La gloria esta en el sufrimiento y se que los entrenamientos más extenuantes son los que más me acercan al objetivo. Las sesiones de esta semana:

Tabla Semana 3

Lunes de descanso sin fútbol con la esperanza de acabar con las molestias. El Martes y Domingo, carrera continua a ritmos aceptables (más el Martes que el Domingo) sin más para ir sumando kilométros, cero complicaciones y las ganas increcendo.

La chicha de la semana la presentaban los entrenamientos del Miércoles y Viernes:

En primer lugar, el Miércoles: entrenamiento de cuestas con mi amigo Eduardo al que embauqué para que corriese la carrera conmigo. 20 minutos de carrera continua cerca de 5:40 min/km para luego hacer un circuito de 10 cuestas manteniendo el ritmo que llevabamos, cada una de las cuestas de 200 metros y 15 de desnivel. Tras eso, recuperación caminando de 1 minuto y luego la vuelta a casa a trote suave. En este gráfico se puede ver mejor la sesión:

Entrenamiento Miercoles

En segundo lugar, el Viernes: sesión de carrera continua con la introducción de series entre medio. Empezaba corriendo 20 minutos a ritmo aceptable entre 5:30-5:40 min/km para luego hacer 3 series de 8 minutos cada una a ritmo de carrera, la última llegando casi asfixiado y sin fuerzas.  Recuperación de 1 minuto caminando y vuelta a casa un ritmo muy muy suave. Tengo que mejorar urgentemente la estabilidad que tengo en mis ritmos durante las serie. Gráficamente se puede ver a continuación

Entrenamiento Viernes

Los totales de la semana han sido los siguientes: 4 sesiones de entrenamiento con un kilometraje total de 40,52 km a un ritmo medio de 5:35 min/km, un ritmo bastante alterado por los descansos interseries. La próxima semana, mejor. Quedan 244 días.

“Sigue corriendo, no dejes que tus excusas te alcancen.”

Semana del 29 de Junio al 5 de Julio

Segunda semana y primera con una rutina de entrenamiento más o menos seria (más menos que más) con buenas sensaciones y en la que ya voy notando los progresos a pesar de un pequeño tirón en el sóleo derecho que me ha impedido dar el máximo. He de decir que el entrenamiento está planeado para llevar un ritmo objetivo de 5:00 min/km en la carrera de 10km del próximo 26 de Julio, es decir, hacer una marca de 50 minutazos, algo que para mí era impensable hace apenas meses. Las sesiones de entrenamiento semanal fueron las siguientes:

Tabla Semana 2

Como es típico, un poco de Fútbol el Lunes para desestresar aunque acabé con un gran dolor en el sóleo derecho que hizo que me saltase el entrenamiento del Martes. En fin, el cuerpo es sabio y agradece más un descanso que un sobreentreno.

Los entrenamientos del Miércoles y Jueves bastante básicos, trote continuo a ritmo tranquilo aunque la introducción de alguna cuesta hizo que sudará más de lo normal. Buen entreno, sin ninguna molestia y muy buenas sensaciones.

El Sábado, primer entrenamiento de mi vida con series, eso sí, combinandolas con carrera continua para recuperar un poco el aliento. 20 minutos de calentamiento más 3 series de 5 minutos a ritmo planificado de carrera con descansos de 10 segundos entre cada una. El camino de vuelta a casa a trote suave. Nota mental: no es nada recomendable correr con resaca.

Llegamos al Domingo, en principio tenía planificado un entrenamiento de 60 minutos pero la dichosa sobrecarga del sóleo me impidió terminar. Ritmo progresivo dividido en 3 bloques: 20 minutos a 5:37 min/km, otros 20 minutos a 5:26 min/km y un ritmo de 5:16 min/km hasta que desistí de correr por el dolor. No hay excusas, creo que la próxima semana no habrá Fútbol para intentar recuperar totalmente esta minilesión, las prioridades son las prioridades. Lo bueno de todo esto, es que parece que las recaídas en la lesión de isquios va desapareciendo trás muchos meses y mucho trabajo específico.  La semana que entra más y mejor.

Los totales de esta semana ha sido el siguiente: 4 sesiones de entrenamiento, con un rodaje total de 34,14 km a un ritmo medio de 5:36 min/km. Quedan 251 días.

“Cuanto más difícil es la victoria, mayor es la felicidad de ganar.”

Y tú, ¿corres con música?

Cuando ya has superado el ecuador de cualquier tipo de carrera con la única compañia del sonido de tus pisadas al chocar con el asfalto, el cuerpo, o más bien la mente, te empieza a pedir que apagues ese repetitivo sonido que agota tus piernas paso a paso, metro a metro. Para mí, el hecho de correr escuchando música te hace ser capaz de esquivar mejor la presión de ese kilómetro más o ese ritmo al que te es imposible llegar. Cada uno tienes sus gustos, artistas y géneros favoritos, sin embargo, como amante de la música, estas son las más me estimulan para llegar a esas últimas reservas de energía. Sin ningún orden concreto, ahí van las canciones con sus respectivos enlaces a Youtube:

Cee Lo Green – Fuck You

Cee Lo Green

System Of A Down – Lonely Day

System of a down

Macklemore ft. Ryan Lewis – Otherside

Macklemore

Woodkid – Run Boy Run

woodkid

Calle 13 – La Vida (Respira El Momento)

calle13

Semana del 22 al 28 de Junio

Primera semana tranquila y probando mi primer pulsometro de Garmin, el Forerunner 220 recién llegado desde UK. Cuatro sesiones de entrenamiento sin rutina ni organización alguna con el simple objetivo de acumular kilometros e ir creando una base para la carrera de 10KM dentro de un mes. Las sesiones de entrenamiento estuvieron distribuidas de la siguiente forma:

Tabla Semana 1

Los Lunes, como de costumbre, partido de fútbol 7 para matar el gusanillo y que si bien no se puede considerar entrenamiento, ayuda al músculo de las piernas a romper con la monotonía. Buen calentamiento y siempre sin forzar demasiado, que aquí es donde más riesgo tengo de recaer de la lesión de isquios. El resto de entrenamientos simplemente con el objetivo de ir creando el hábito, ciertas molestias en la rodilla y gémelo derechos me hicieron ir con precaución.

Esta semana me ha servido para trastear con el nuevo pulsómetro con el objetivo de sacarle todo su jugo. Además, la adaptación a las nuevas temperaturas de verano ha sido dura por lo que he preferido salir a entrenar cuando el sol deja de apretar sobre las 20:00-21:00. Toca un verano sacrificado, pero la única manera de llegar al objetivo es esta.

En resumen, los números de la semana son los siguientes: 4 sesiones de entrenamiento, con un rodaje total de 31,57 km a un ritmo medio de 5:42 min/km. Quedan 258 días.

“Para empezar un gran proyecto, hace falta valentía. Para terminar un gran proyecto, hace falta perseverancia.”